Gobierno y entidades judías restan magnitud a diferendo

27/Dic/2016

El País, Por Juan Pablo Correa

Gobierno y entidades judías restan magnitud a diferendo

Luego de que el gobierno de Israel mostrara su
enojo con los estados que en el Consejo de Seguridad de la ONU votaron en
contra de los asentamientos judíos en Cisjordania y Jerusalén Este (entre los
que está Uruguay), la administración del presidente Tabaré Vázquez se apresuró
a emitir un mensaje de ratificación de la tradicional amistad uruguayo-israelí.
Del propio gobierno israelí llegaron señales de
distensión y la embajada confirmó que la embajadora Nina Ben-Ami participará
hoy en un acto en Maldonado, pese a que el primer ministro Benjamin Netanyahu
ordenó congelar las relaciones con los países que votaron la resolución. La
diplomática hará declaraciones hoy sobre el asunto, dijeron a El País fuentes
de la sede diplomática.
A su vez, las instituciones más
representativas de la colectividad judía uruguaya dejaron entrever que creen
que la relación binacional no se resentirá y que la actual situación no se
compara con la suscitada por las críticas del expresidente José Mujica a Israel
en 2014, por las acciones de ese país en la franja de Gaza.
El canciller en funciones, José Luis Cancela,
explicó que Uruguay ha votado «siempre en el mismo sentido» y que en
esta oportunidad lo hizo «con la abrumadora mayoría de la comunidad
internacional».
Y ratificó que «desde el punto de vista
de Uruguay seguimos como siempre y es que siempre nos hemos considerado amigos
de Israel».
Las instituciones judías uruguayas comparten
el enojo israelí con la resolución, pero al mismo tiempo no cargan las tintas
sobre el gobierno. El presidente del Comité Central Israelita del Uruguay,
Israel Buszkaniec, aseguró a El País que «no tenemos ningún problema en el
relacionamiento con nuestro gobierno, nos representa y toma las resoluciones
que entiende pertinente y punto (…) El relacionamiento con el Ministerio del
Interior es excepcional. Hay un diálogo permanente. Si necesitamos algún
refuerzo de seguridad, no tenemos ningún problema en solicitarlo. Y la política
exterior la tenemos que aceptar como es lógico en un país democrático»,
agregó.
Pero al mismo tiempo puso en duda las
credenciales democráticas de muchos países que cuestionan a Israel.
«También se podría exigir a algunos de los que votaron la resolución y no
me refiero precisamente a Uruguay. Al lado (en Siria) hay centenas de miles de
muertos y nadie dice nada. Es como que no pasara nada. El tema del conflicto
israelo-palestino está en boca de todo el mundo siempre», se quejó.
El dirigente judío diferenció lo que ahora
pasa de lo ocurrido en 2014 cuando el entonces presidente José Mujica sostuvo
que Israel había incurrido en «genocidio» con sus ataques a la
población palestina de la Franja de Gaza. «La colectividad se enojó con
Mujica y con (Luis) Almagro (entonces canciller) por las declaraciones que
generaron antisemitismo. No podemos permitir que se hable de genocidio ante
cualquier situación. Las expresiones de Mujica estuvieron fuera de lugar
totalmente», sostuvo.
El dirigente de la Bnai Brith del Uruguay,
Eduardo Kohn, señaló que «lo que pasó hace dos años fue gravísimo»,
pero cree que la situación actual se encauzará. Aclaró que lo de ahora es
«totalmente diferente; la situación no es ni comparable ni consecuencia
una de otra».
«El enojo (israelí) puede ser una
manifestación del momento o para mostrar que Israel está sentido. Habrá mucha
cordura entre los gobiernos de Uruguay e Israel para mantener una relación que
no debería erosionarse por una votación. No debería pasar de la etapa del enojo
y me aferro a lo que dijo el vicecanciller», agregó. De todas formas, Kohn
consideró que la resolución del Consejo de Seguridad de la ONU «es una
resolución pobre, bastante banal, que no cuida las más mínimas formas».
«Se atiene al estilo que ha tenido las
Naciones Unidas en estos últimos diez años. Lo resumió Banki-Moon (secretario
general saliente) cuando reconoció que en los últimos diez años se acumuló un
desmesurado número de resoluciones siempre tratando de demonizar a Israel que
evidentemente dificultaron todos los caminos para la paz. Si el Secretario
General cuando se va dice eso, descalifica totalmente su gestión y también la
gestión del organismo. Esta resolución es muy difícil de aplicar No tiene
ninguna consistencia. No dice nada nuevo. Dice que las partes deberían
reunirse. Eso lo vienen diciendo desde hace años. Y el Consejo de Seguridad
nunca tuvo ni la fuerza ni la voluntad política de hacerlos sentar en un
mesa», señaló Kohn.
«La Autoridad Nacional Palestina se puede
sentir apoyada por la declaración, pero cuando la quiere aplicar se da cuenta
que no vale nada. Y el Estado de Israel está molesto por la resolución que
aleja las posibilidades de paz y puede alentar al terrorismo», consideró.
Kohn señaló que la buena relación entre Israel
y Uruguay continuará y eso quedará demostrado, por ejemplo, con la cooperación
israelí con el Centro de Movilidad de Maldonado y la llegada al país en dos
meses de una importante delegación de científicos israelíes que participará de
un seminario organizado por el Instituto Pasteur y la Facultad de Ciencias de
la Universidad de la República. Israel y Uruguay «van a tener que entender
que los amigos se pueden enojar, pero siguen siendo amigos», sostuvo.
Mercado clave para la carne.
El presidente del Comité Central Israelita del
Uruguay, Israel Buszkaniec, se mostró confiado en que el desencuentro con
Israel no genere problemas en el relacionamiento comercial con Uruguay. Recordó
que estaba previsto un incremento de la compra de carne vacuna local por parte
de Israel, un tradicional comprador de cortes delanteros aunque no adquiere los
traseros, por razones religiosas. En lo que va del año, Uruguay le vendió a
Israel US$ 111 millones de carne vacuna, unas 29.000 toneladas, que
representaron el 7% del total embarcado del producto. En 2015 Uruguay le
exportó a Israel por US$ 133 millones, de los cuales el 90% correspondió a
carne vacuna. La economía israelí crecerá 3,3% en 2016, y 3,2% en 2017.
COLONIAS.
Abreu apoya decisión del Consejo.
El excanciller Sergio Abreu relativizó el
enojo israelí con Uruguay y apoyó la resolución del Consejo de Seguridad de la
ONU. «El enojo fue de carácter más diplomático. Es una protesta formal. Y
no tiene lugar porque lo que ha hecho Uruguay es protestar en el marco del
Derecho Internacional», comentó a El País el ex canciller. «Benjamin
Netanyahu no puede decir que los amigos no pueden someter a los amigos al
Consejo de Seguridad. Este no es un tema de amistad, es un tema de derecho
internacional», consideró. «A Israel se le dice que es inadmisible la
adquisición de territorio por la fuerza. Hay dos Estados que tienen derecho a
vivir como Estados; uno es el Estado de Israel y otro el de Palestina. Y tienen
derecho a vivir en paz dentro de fronteras seguras y reconocidas.
Lo serio y lo grave es que un primer ministro
de un estado diga «no voy a cumplir».
Y ese es un desafío que se hace a toda la
comunidad internacional», opinó. Israel incluso podría ser objeto de
sanciones económicas como consecuencia de esta situación. A Uruguay debería
interesarle que el derecho se aplique, consideró.
El excanciller Didier Opertti no quiso
profundizar aún sobre el asunto, aunque aseguró que personalmente apoya una
solución para el viejo conflicto israelo-palestino en base a dos Estados.
Opertti apuntó que la resolución del consejo tiene «otras características,
no es declarativa, es imperativa y tiene otro valor jurídico por lo que hay que
prestarle mucha atención al texto». La resolución solamente puede quedar
sin efecto por otra decisión del Consejo y no por otro organismo, como la
Asamblea General de la ONU, explicó Opertti.
Las autoridades israelíes ya temen que el
saliente presidente estadounidense Barack Obama impulse otra resolución en el
Consejo de Seguridad de la ONU que establezca parámetros para un eventual
acuerdo entre Israel y la Autoridad Nacional Palestina. No obstante esto, el
gobierno de Israel planea aprobar nuevas construcciones en las cuestionadas
colonias. Israel planea aprobar esta misma semana la edificación de 618 nuevas
viviendas en el territorio palestino ocupado de Jerusalén Este, informó ayer el
diario israelí «Haaretz».